Countries: Cuba, Colombia, El Salvador, Guatemala, Haiti, Honduras Source: UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached file. CIFRAS CLAVE 42K personas afectadas por conflictos o emergencias relacionadas con el clima en el Cauca, Colombia 13,5K personas desplazadas por la violencia armada en Artibonite, Haití, desde el 28 de marzo 145K personas destinatarias de las intervenciones de Acción Anticipatoria contra la sequía en Centroamérica HAITÍ: VIOLENCIA Y DESPLAZAMIENTO La violencia armada en el departamento de Artibonite en Haití sigue impulsando desplazamientos y aumentando las necesidades humanitarias tras los ataques que comenzaron el 28 de marzo. Los impactos se han extendido más allá de las zonas inicialmente afectadas en Petite Rivière, a múltiples localidades en los municipios de Dessalines y Saint Michel de l’Attalaye. Al 6 de abril, la violencia había desplazado a unas 13.573 personas (3.342 hogares), la mayoría buscando refugio en familias de acogida (82%) y otros asentándose en 16 sitios de desplazamiento, incluidos 11 sitios de reciente creación. Dos campamentos existentes fueron cerrados a medida que las familias desplazadas huían a otros lugares. La escala y dispersión del desplazamiento están ejerciendo una presión creciente sobre las comunidades de acogida y los servicios locales en Artibonite y departamentos vecinos, mientras que la inseguridad continua limita el acceso humanitario y los esfuerzos de respuesta. CUBA: SALUD PÚBLICA La situación de la salud pública sigue siendo frágil en Cuba, ya que los impactos persistentes del huracán Melissa se cruzan con limitaciones energéticas prolongadas, afectando a servicios esenciales en todo el país. Los cortes de electricidad y la escasez de combustible están afectando el tratamiento del agua, los sistemas de cadena de frío, el transporte y la prestación de servicios de salud, aumentando el riesgo de enfermedades transmitidas por agua y alimentos, infecciones por arbovirus y respiratorias, así como interrupciones en la atención de personas con enfermedades crónicas. Aproximadamente 5 millones de personas viven con enfermedades crónicas que requieren cuidados continuos y medicación. Las interrupciones actuales están limitando el acceso al tratamiento, a los servicios de derivación y a equipos médicos dependientes de electricidad, aumentando los riesgos para la salud de estas poblaciones y de más de 32.000 mujeres embarazadas. Las interrupciones sostenidas de los servicios, la inseguridad alimentaria y el estrés psicosocial están agravando las vulnerabilidades en materia de salud y ejerciendo una presión continua sobre el sistema sanitario. CENTROAMÉRICA: SEGURIDAD ALIMENTARIA Las últimas perspectivas de la Red de Sistemas de Alerta Temprana Contra la Hambruna (FEWS NET) ponen de relieve el deterioro de las condiciones de seguridad alimentaria en el Corredor Seco de Centroamérica, ya que el agotamiento prematuro de las reservas domésticas, los persistentes precios altos de los alimentos básicos y las lluvias irregulares aumentan la presión sobre los hogares pobres antes de la temporada de escasez. En El Salvador, el agotamiento prematuro de las reservas de alimentos desde marzo está impulsando resultados generalizados de Estrés (Fase 2 de la CIF), con condiciones de Crisis (Fase 3 de la CIF) que se prevé que se expandan en el Corredor Seco Oriental en el pico de la temporada de escasez. En Honduras, los resultados de Crisis (Fase 3 de la CIF) también se están expandiendo en partes del Corredor Seco del suroeste, a medida que se agotan las reservas de alimentos y la demanda de mano de obra agrícola disminuye. En toda la subregión, el retraso en la siembra de Primera y el aumento de los costos de combustible y fertilizantes siguen limitando el acceso a los alimentos. Se están llevando a cabo intervenciones de acción anticipatoria para apoyar a aproximadamente 145.000 personas vulnerables en Guatemala, Honduras y El Salvador antes de la temporada de escasez. COLOMBIA: VIOLENCIA En el departamento de Cauca, en Colombia, el conflicto armado sigue impulsando las necesidades humanitarias, con población civil enfrentándose a situaciones de confinamiento, desplazamiento y restricciones de movilidad. En Timbiquí, la violencia reciente ha dejado confinadas a 5.411 personas, mientras que en Toribío ha desplazado y confinado a 163 personas. Estos incidentes reflejan la persistencia de emergencias relacionadas con conflictos en todo el departamento. Hasta ahora, en 2026, el conflicto armado y la variabilidad climática han afectado a más de 42.000 personas (8.471 familias) en Cauca, con ocho emergencias humanitarias registradas y más del 90% de los municipios reportando algún tipo de impacto. Si la dinámica actual persiste, es probable que las necesidades humanitarias sigan aumentando en todo el departamento en los próximos meses.