Countries: Haiti, United States of America Source: Médecins Sans Frontières MSF insta a los responsables políticos a ampliar el estatus de protección para los haitianos en Estados Unidos ante el deterioro la crisis Nueva York / Puerto Príncipe / Madrid, 29 de abril de 2026.- Hoy, Tribunal Supremo de Estados Unidos examinará un caso que afecta a la situación legal de muchos haitianos en EE. UU. Médicos Sin Fronteras (MSF) advierte de que las condiciones humanitarias en Haití se han deteriorado gravemente en los últimos años, incluido el acceso a la atención médica, lo que pone en peligro a cualquier persona que se vea obligada a regresar. Videocomunicado con imágenes de recurso y declaraciones con minutado-transcripción Selección de fotografías ‘Haití se ha convertido en un lugar mucho más peligroso para vivir, trabajar o recibir atención médica’, declarado Tirana Hassan, directora ejecutiva de MSF Estados Unidos. ‘En los últimos ocho años, Puerto Príncipe y otras regiones, como los departamentos de Artibonite y Centro, han caído en graves crisis humanitarias, con una inseguridad extrema y un fuerte deterioro de los servicios esenciales, como el agua, el saneamiento y la atención médica. Los grupos armados luchan continuamente contra el Gobierno y sus partidarios por el control territorial. Los residentes se ven sometidos a la violencia por todas partes, atrapados en el fuego cruzado, asesinados en los puestos de control o atacados en sus hogares’. Más de 350.000 haitianos viven actualmente en EE. UU. bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa humanitario que permite a personas de países designados vivir y trabajar en EE. UU. Los haitianos reunían los requisitos para el TPS debido a una serie de graves crisis y de la inestabilidad en el país en los últimos años. La Administración Trump está revisando o revocando las protecciones para varios países con crisis humanitarias en curso. En febrero, puso fin oficialmente a la designación del TPS para Haití, pero tribunales de rango inferior bloquearon temporalmente esta revocación. Un grupo bipartidista de legisladores de la Cámara de Representantes también ha votado a favor de prorrogar el TPS por tres años, y el proyecto de ley aún no ha avanzado en el Senado. Ahora, en un caso ante el Tribunal Supremo, Trump contra Miot, se espera que la Administración defienda sus esfuerzos por poner fin al TPS, basándose en parte en sus argumentos de que las condiciones en Haití son lo suficientemente seguras como para que la gente regrese. Sin embargo, nada más lejos de la realidad y de lo que los equipos de MSF presencian cada día en Haití. Desde que la violencia se recrudeció a principios de 2024, seis de cada diez centros médicos de Puerto Príncipe han cerrado o funcionan solo parcialmente. Algunos han sido saqueados, incendiados y abandonados, mientras que otros se enfrentan a una grave escasez de suministros, medicamentos o personal. Muchas personas tienen demasiado miedo para acudir a los servicios sanitarios, incluso cuando tienen una necesidad urgente. Solo en la última semana, se han desatado combates extremadamente violentos entre varios grupos armados rivales en dos barrios de Puerto Príncipe, lo que ha obligado a cientos de familias a huir de sus hogares en plena noche bajo una lluvia torrencial. ‘Durante el fin de semana del 18 y 19 de abril, miembros de nuestro personal nos llamaron para decirnos que estaban atrapados en sus casas debido a los disparos y que no tenían forma de escapar’, explica Davina Hayles, coordinadora general de MSF en Haití. ‘Casi 40 personas, entre ellas miembros del personal de MSF acompañados de sus familias, acudieron a buscar refugio en nuestro hospital de Cité Soleil, al no tener ningún otro lugar seguro adónde ir’. Más de 1,4 millones de personas han huido de sus hogares a causa de la violencia en Haití y han tenido que buscar refugio en otros lugares del país, según Naciones Unidas, en zonas sin atención médica adecuada ni otros servicios esenciales. Grupos de familias comparten habitaciones en edificios públicos, como escuelas, o viven en campamentos improvisados. Los equipos de MSF que gestionan clínicas móviles observan un aumento de las afecciones relacionadas con la falta de agua potable. El personal de MSF oye habitualmente disparos que resuenan en los barrios donde trabaja, incluso mientras atiende las abrumadoras necesidades no cubiertas. En los mejores días, cientos de pacientes hacen cola por la mañana frente al hospital de MSF en Cité Soleil en busca de todo tipo de atención, desde cuidados de urgencia hasta citas de seguimiento para enfermedades crónicas. El personal médico de lo que queda del maltrecho sistema público de salud de Haití podría contar una historia similar. Solo un hospital público de la capital puede seguir realizando cirugías, y suele estar desbordado. ‘La gente arriesga la vida simplemente para llegar a un centro médico, a veces en pleno parto, o tras haber resultado herida, o haber sobrevivido a la violencia sexual’, añade Hassan. ‘Se trata de una situación intolerable para la población de Haití, y devolver a los haitianos con Estatus de Protección Temporal desde EE. UU. contra su voluntad, poniéndolos en peligro, no haría más que agravar la crisis. Instamos a los responsables políticos estadounidenses a que reconozcan esta realidad’. MSF trabaja en Haití desde hace 35 años. El año pasado, los equipos de la organización realizaron 129.458 consultas médicas, incluidas 12.984 a niños menores de 5 años, asistieron 2.812 partos, llevaron a cabo 8.469 intervenciones quirúrgicas, prestaron atención a 4.975 supervivientes de violencia sexual, trataron a 3.650 personas por lesiones causadas por la violencia y realizaron 19.819 sesiones de fisioterapia.