Countries: World, Chad, Democratic Republic of the Congo, Ethiopia, Kenya, Lebanon, South Sudan, Sudan Source: UN High Commissioner for Refugees El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por Carlotta Wolf, portavoz de ACNUR, en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra. GINEBRA – La crisis de Medio Oriente ha generado un impacto de gran alcance que trasciende ampliamente los límites de la región, con consecuencias cada vez más graves para las cadenas de suministro humanitarias globales y la entrega de ayuda, ya que el aumento de los costes de transporte y las interrupciones en el transporte de mercancías están forzando a ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, a adaptar su estrategia de distribución. El aumento de la inseguridad y la inestabilidad en torno a las principales rutas del Golfo, incluido el estrecho de Ormuz, ha interrumpido el tráfico marítimo. El aumento de los costes del combustible, los alimentos y el transporte de mercancías en todo el mundo está provocando un incremento de los precios y retrasando la entrega de suministros esenciales. El aumento de los costes de transporte y combustible afecta de manera desproporcionada a las personas en situaciones de emergencia, entre ellas millones de personas refugiadas y desplazadas que ven reducido y retrasado el apoyo vital que necesitan, mientras que también reduce la capacidad de las agencias de ayuda para brindar asistencia oportuna en medio de graves restricciones de financiación. Para mitigar las interrupciones, ACNUR se ha adaptado rápidamente desviando el transporte marítimo de mercancías, por ejemplo, vía Áqaba, y recurriendo en mayor medida a corredores terrestres alternativos, incluido el transporte por carretera a través de la península arábiga y Türkiye, desde Dubai. El cierre de rutas marítimas clave impuso el uso de alternativas más largas y costosas, lo que ha provocado un aumento de los tiempos de tránsito y de la complejidad operativa. Las tarifas de flete desde los principales países de origen han aumentado casi un 18 por ciento desde el inicio de las hostilidades, mientras que la capacidad de nuestros proveedores de transporte globales ha caído del 97 al 77 por ciento desde principios de 2026. En algunos envíos, los costes se han más que duplicado, como los gastos de transporte de los artículos de socorro desde las reservas globales de ACNUR en Dubai hasta nuestras operaciones en Sudán y Chad, que han aumentado de unos 927.000 dólares estadounidenses a 1,87 millones de dólares estadounidenses. La congestión en los principales puertos, incluidos Yeda y Mersin, así como las suspensiones de los transportistas, el aumento de los precios del combustible y las primas más elevadas de los seguros contra riesgos de guerra, que actualmente se estiman entre el 0,5 por ciento y el 1,5 por ciento del valor de la carga para los traslados por el Golfo, están ejerciendo una presión adicional. La mayor dependencia de las rutas terrestres también está provocando una escasez de camiones y un aumento de los costes del transporte interior. En particular, preocupa la situación en África, donde se están produciendo numerosas crisis de desplazamiento que convergen entre sí y que, a menudo, son trágicamente ignoradas. En Kenia, donde se encuentra una de las reservas globales de ACNUR, una reciente subida del precio del combustible de alrededor del 15 por ciento provocó retrasos y redujo la disponibilidad de camiones para los envíos a Etiopía, la República Democrática del Congo y Sudán del Sur. En Sudán, donde el conflicto ha entrado en su cuarto año, el coste de la entrega de ayuda se ha duplicado en los últimos meses, mientras que el desvío de los envíos por Cabo de Buena Esperanza añade hasta 25 días a los plazos de entrega. En medio de estos retos, ACNUR ha logrado hasta ahora mantener la continuidad de la asistencia vital gracias a sus sólidos sistemas de preparación y a su red mundial de suministro. Esto incluye siete reservas mundiales en Dubai, Termez, Copenhague, Accra, Duala, Nairobi y Ciudad de Panamá, capaces de atender a hasta un millón de personas desplazadas en cualquier momento, junto con más de 160 almacenes a nivel nacional y acuerdos de reserva para la adquisición local y la asistencia financiera. A nivel mundial, ACNUR mantiene existencias de más de 31.000 toneladas métricas y 135.000 metros cúbicos de artículos de socorro valorados en aproximadamente 130 millones de dólares estadounidenses, que constituyen un salvavidas para las personas desarraigadas a causa del conflicto y la persecución. Desde el inicio de la crisis, ACNUR, junto con sus socios del sector de alojamiento, ha entregado artículos de socorro a más de 200.000 personas desplazadas en el Líbano, utilizando principalmente suministros preposicionados. El apoyo adicional ha incluido tres transportes aéreos donados por la Unión Europea, Francia, Irlanda e Italia, y 40 camiones que transportaban más de 317 toneladas métricas de ayuda esencial desde Dubai, lo que ha permitido dar apoyo a hasta 100.000 personas. Si persiste la inestabilidad en Medio Oriente, es probable que el aumento de los costes, los retrasos y la capacidad de transporte limitada restrinjan aún más las operaciones humanitarias. Aunque ACNUR sigue adaptándose mediante el cambio de rutas, la redistribución de existencias y la logística apoyada por los donantes, una interrupción prolongada corre el riesgo de reducir la escala y la velocidad a la que la asistencia puede llegar a las personas que la necesitan, con graves consecuencias para millones de personas refugiadas y desplazadas en todo el mundo. Para más información, favor de contactar: En Ginebra, Carlotta Wolf, [email protected], +41 79 546 67 07 En Bangkok, Mariko Hall, [email protected], +66 63 003 2028 En Amán, Rula Amin, [email protected], +962 (0) 790 045 84

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