Countries: Haiti, Belize, Colombia, Venezuela (Bolivarian Republic of) Source: UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached file. CIFRAS CLAVE 1,5M de personas podrían estar expuestas a inundaciones entre abril y junio en Colombia 80K personas recibirán apoyo de intervenciones del CERF en Sucre, Venezuela 4,4K personas desplazadas debido a ataques armados en Artibonite, Haití, el 2 de mayo COLOMBIA: INUNDACIONES Los pronósticos estacionales indican un riesgo elevado de inundaciones en Colombia durante la temporada de lluvias de abril a junio, con un estimado de 1,5 millones de personas expuestas a inundaciones en 276 municipios de 25 departamentos, especialmente en las regiones Pacífica, Andina, Caribe y Orinoquía. Se prevé que la exposición alcance su punto máximo en mayo y junio, con zonas prioritarias como Chocó, Valle del Cauca, Cauca, la cuenca del río Magdalena y partes de la Amazonía y Orinoquía, donde el desbordamiento de ríos y las lluvias sostenidas probablemente causarán impactos. Los impactos previstos incluyen desplazamiento de la población, deterioro de las condiciones de vida y aumento de las necesidades humanitarias, especialmente en departamentos ya vulnerables como Chocó, Bolívar, Córdoba y Nariño, mientras que también se espera que aumenten los riesgos para el agua, el saneamiento, la seguridad alimentaria y la salud pública (incluidas enfermedades transmitidas por el agua y por vectores). BELICE: SEQUÍA Belice ha activado su mecanismo de Acción Anticipatoria para la sequía tras pronósticos que indican una alta probabilidad de precipitaciones por debajo de la media vinculadas en parte a la evolución de las condiciones de El Niño. El Gobierno, en colaboración con el Servicio Meteorológico Nacional y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), proporcionará asistencia anticipada en efectivo a agricultores previamente identificados en distritos propensos a la sequía, incluyendo Orange Walk, Corozal y Cayo, permitiendo una inversión temprana en almacenamiento de agua, riego e insumos resistentes a la sequía. Este enfoque proactivo refleja los crecientes esfuerzos en toda la región para actuar según las previsiones climáticas antes de los choques, con marcos de acción anticipatoria similares ya activados en el Corredor Seco de Centroamérica para mitigar los riesgos de seguridad alimentaria relacionados con la sequía y proteger medios de vida vulnerables. HAITÍ: VIOLENCIA Y DESPLAZAMIENTO La violencia en el departamento de Artibonite, en Haití, sigue impulsando desplazamientos y agravando las necesidades humanitarias. El 2 de mayo, ataques armados en los municipios de Dessalines y Petite Rivière desplazaron a unas 4.419 personas (1.166 hogares), la mayoría de las cuales buscó refugio con familias de acogida, lo que supuso una carga adicional para unas comunidades que ya se encontraban sobrecargadas. Este es el último episodio de una ola persistente de creciente inseguridad y preocupaciones en materia de derechos humanos en todo el país. Según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), al menos 1.642 personas murieron y 745 resultaron heridas entre enero y marzo de 2026, con la violencia extendiéndose cada vez más más allá de Puerto Príncipe, hacia departamentos como Artibonite y Centro. Aunque las operaciones de seguridad han contenido cierta expansión de la violencia armada en partes de la capital, los abusos generalizados, incluidos asesinatos, secuestros y violencia sexual, persisten en algunas zonas, mientras que la inseguridad continua sigue limitando el acceso humanitario y los esfuerzos de respuesta. VENEZUELA: SUMINISTRO DE AGUA Los socios humanitarios están intensificando la respuesta a la emergencia hídrica en el estado de Sucre tras el sismo de febrero que afectó gravemente el sistema de abastecimiento de agua de Turimiquire, afectando a más de 140.000 hogares. Para abordar necesidades críticas, el Coordinador de Ayuda de Emergencia de las Naciones Unidas asignó 2 millones de dólares del Fondo Global de Emergencia de las Naciones Unidas (CERF) para apoyar intervenciones coordinadas de agua, saneamiento e higiene y salud, con un objetivo de casi 80.000 personas. Esta asignación complementa una contribución de 1 millón de dólares del Fondo Humanitario de Venezuela (FHV), destinada a ampliar la cobertura y reforzar una respuesta humanitaria sostenida e integrada.